VIDEO | Foro América Libre acusó a Boric de utilizar la "diplomacia" para para legitimar su agenda izquierdista

Mientras Gabriel Boric se pavonea en La Moneda como anfitrión de la cumbre “Democracia Siempre”, el Foro América Libre le dio un sopapo epistolar que expone el descarado uso de su cargo para apuntalar agendas ideológicas que solo representan sus intereses.
En una carta abierta, este colectivo liberal, que agrupa a organizaciones de más de 25 países, no se guardó nada y acusó al presidente de armar un circo diplomático para darle oxígeno a líderes que, lejos de ser paladines de la democracia, han pisoteado instituciones, evadido controles constitucionales y, en algunos casos, hasta coqueteado con el crimen organizado.
El Foro América Libre, con una prosa que no le pide permiso a nadie, señaló que la cumbre, lejos de fortalecer la democracia, parece un intento burdo de Boric por “legitimar agendas ideológicas desgastadas” y darles un barniz de respetabilidad a mandatarios que en sus países enfrentan crisis de credibilidad más grandes que el desierto de Atacama.
Entre los invitados estrella están Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Pedro Sánchez (España), Gustavo Petro (Colombia) y Yamandú Orsi (Uruguay), una selección que, según el foro, incluye a figuras que han relativizado derechos humanos por conveniencia, perseguido a opositores y, en más de un caso, están bajo la lupa por corrupción o mal uso de fondos públicos.
“Chile tiene derecho a buscar una posición en el mundo”, dice la carta, pero usar la diplomacia para “reunir en La Moneda a quienes representan prácticas abiertamente contrarias al espíritu democrático” no solo es un autogol para la imagen del país, sino una bofetada a los chilenos que esperan que su presidente represente a todos, no solo a su club de amigos ideológicos.
La misiva, que el foro difundió en redes sociales, pone el dedo en la llaga: esta cumbre no es más que un intento de Boric de hacerse el estadista mientras blanquea a líderes que han degradado la institucionalidad en sus países.
En su discurso inaugural, Boric intentó defenderse con su habitual retórica grandilocuente, asegurando que “nunca es mal momento para fortalecer la democracia” y que su compromiso con el multilateralismo y los derechos humanos es “irrestricta”.
Pero sus palabras suenan vacías, más de la costumbre, cuando los cuestionamientos no vienen solo de la oposición, que ya lo tiene en la mira, sino de un foro internacional que no le compra el cuento de la democracia impoluta.
Mientras Boric se da baños de multilateralismo, el Foro América Libre lo pone en su lugar: un jefe de Estado debería usar su posición para unir, no para prestarse a juegos ideológicos que dividen y desprestigian. La Moneda, esa casa que pertenece a todos los chilenos, no debería ser el escenario de un espectáculo que, en vez de enaltecer la democracia, la pone en entredicho.