Kast retira casi 50 decretos clave y deja en suspenso la protección ambiental en Chile, abriendo un escenario de riesgo
La decisión del gobierno de José Antonio Kast de retirar cerca de 50 decretos ambientales y energéticos desde la Contraloría no es un gesto menor. Bajo la etiqueta de “revisión técnica”, lo que se instala es una pausa abrupta en regulaciones que buscaban fijar límites claros entre desarrollo y protección ambiental.
El movimiento es masivo, simultáneo y, sobre todo, revelador. No se trata de ajustes puntuales: es un frenazo que deja en suspenso normas vinculadas a emisiones, biodiversidad y planificación territorial. Justo en los sectores donde el Estado tiene la responsabilidad de poner reglas a industrias como la minería o la energía.
El efecto inmediato es un limbo regulatorio. Proyectos que quedan en pausa, controles que pierden fuerza real y regiones que operan sin herramientas actualizadas. En ese vacío, la discrecionalidad crece. Y cuando eso ocurre, el ambiente suele ser el primero en perder.
Kast opta por una vía institucional, menos estridente que otros liderazgos regionales, pero no menos peligrosa. La lógica es la misma: revisar, flexibilizar, reducir exigencias bajo el argumento de destrabar inversiones. El problema es que esa supuesta eficiencia puede terminar debilitando estándares construidos durante años.
Chile había logrado cierto equilibrio, tenso pero existente, entre crecimiento y regulación ambiental. Esta decisión lo pone en cuestión. Si las normas no regresan o vuelven recortadas, el retroceso será concreto.







Sigue todas las noticias de NOVA Chile en Google News











