José Antonio Kast y Gabriel Boric rompen coordinación por un cable chino frenado tras presión de EE.UU.
A días del traspaso presidencial en Chile, el presidente electo José Antonio Kast y el entonces mandatario Gabriel Boric rompieron relaciones y suspendieron reuniones de coordinación. El detonante fue el controvertido proyecto de cable submarino de telecomunicaciones impulsado por China.
La iniciativa, denominada “Chile-China Express”, buscaba conectar directamente Hong Kong con la localidad chilena de Concón mediante más de 19.000 kilómetros de fibra óptica. El proyecto había sido aprobado por decreto durante el gobierno de Boric, pero fue frenado apenas 48 horas después de su firma.
Vicesecretario Landau: Siento una afinidad especial con el presidente José Antonio Kast, quizás porque ambos crecimos en Chile en la misma época (él es aproximadamente dos años menor que yo). Desde el primer momento se percibe que es un hombre de valores y de palabra, un “hombre… pic.twitter.com/7piIlDb5H7
— USA en Español (@USAenEspanol) March 13, 2026
Según el exmandatario, la decisión respondió a presiones de Estados Unidos, que incluso habría revocado visas a funcionarios chilenos. Desde Washington, el embajador Brandon Judd dio por terminado el plan, al advertir riesgos en materia de seguridad y manejo de datos sensibles.
Kast, por su parte, cuestionó la falta de transparencia del gobierno saliente, lo que profundizó la ruptura política en un momento clave de transición. El conflicto evidenció la creciente disputa geopolítica entre Estados Unidos y China por el control de infraestructuras críticas en América Latina.
Más allá del cable, analistas advierten que el foco de la tensión podría trasladarse ahora a los llamados “minerales críticos”, como el cobre y el litio, donde Chile tiene un rol estratégico a nivel global. En ese contexto, acuerdos recientes entre Santiago y Washington apuntan a reforzar la cooperación en el suministro de estos recursos clave para la transición energética.
Al mismo tiempo, China mantiene su interés en expandir su presencia en el país, tanto en infraestructura como en explotación de recursos, lo que posiciona a Chile en un delicado equilibrio entre sus dos principales socios internacionales.
“El desafío ahora es qué viene después”, señalan expertos, quienes advierten que el país podría verse forzado a tomar definiciones más claras en un escenario global cada vez más polarizado.







Sigue todas las noticias de NOVA Chile en Google News











